voluntad = éxito
afrontando retos
ilusiones y valoresEl proyecto del Centro Especial de Empleo "Progreso y Cultura Ecológica" consiste en la creación de un emprendimiento económico, consistente en la creación de una finca dedicada al cultivo de la frambuesa, destinado a jóvenes discapacitados se fundamenta en la necesidad de establecer un mecanismo concreto y real de inserción sociolaboral destinado a dicho colectivo desfavorecido.
Desde siempre, la meta primordial en la actividad relacionada con nuestros jóvenes estudiantes consiste en crear las condiciones básicas de empleabilidad, diseñando e implementando acciones en las que dichas condiciones puedan plasmarse.
Por ello, la creación de emprendimientos económicos sostenibles que alberguen la posibilidad de crear centros de empleo con calidad para jóvenes con un alto riesgo de exclusión sociolaboral se torna una prioridad esencial en la constitución de un proyecto vital con valores y sentido de equidad social.
En el marco de un mercado laboral cada vez más competitivo, con una mayor exigencia de formación para la mano de obra y el creciente proceso de globalización de los mercados y los trabajadores, el reto de la inserción social y laboral de los jóvenes discapacitados se convierte en un envite que requiere de nuevas estrategias de innovación tecnológica, produciendo una sinergia con los recursos que provienen del área de la educación formal y no formal, apoyada sobre los nuevos conceptos de una producción agrícola de carácter ecológica y orgánica, en suma, sostenible en el tiempo y en su medio ambiente.
A partir de la creación de estos cultivos ecológicos basados en la implementación de técnicas y tecnologías de punta, la Fundación de Ayuda a la Infancia, Juventud y Mayores “Santa María de Belén”, intenta implementar una oferta de trabajo sostenible para 20 jóvenes con discapacidad física o mental, mediante un contrato laboral estable destinado a la implantación de dos hectáreas de cultivo de frambuesa. Pero nuestra propuesta no se fundamenta ni se reduce únicamente a una perspectiva economicista de la vida humana. Desde nuestra Fundación tenemos absoluta conciencia de que la formación educativa de una persona debe basarse en la formación en valores, valores que le permitan vivir un proyecto vital con sentido. En consecuencia, el joven que ingrese en nuestro proyecto de trabajo no aprende sólo los aspectos técnicos e innovadores de su quehacer laboral, sino que va incorporando valores, destrezas y habilidades sociales con los cuales favorecer un proceso de inserción social y laboral adecuados.
En resumidas cuentas, los procesos de inserción sociolaboral, se fundamentan hoy más que nunca en la incorporación del necesario capital simbólico que le permita al joven con discapacidad desarrollar una vida plena, íntegra y con sentido en el marco de una sociedad justa y cohesionada.
La estrategia propuesta se desagrega en las siguientes áreas: