Las actuaciones a realizar en el Centro persiguen mejorar la calidad de vida tanto de la persona mayor como de la familia cuidadora, a través de una intervención dirigida por una parte a proporcionar una atención integral a la persona mayor dependiente y, por otra a ofrecer el necesario apoyo a la familia para posibilitar una permanencia adecuada del mayor en su entorno habitual.
Los objetivos específicos sobre los que debe girar la intervención a realizar en el Centro pueden ser agrupados en torno a los tres protagonistas básicos de la intervención: la persona mayor dependiente, la familia cuidadora y los profesionales del propio Centro.
Objetivos dirigidos a la persona mayor dependiente:
- Recuperar y/o mantener el mayor grado de independencia posible.
- Retrasar o prevenir el incremento de la dependencia a través de la potenciación y rehabilitación de sus capacidades cognitivas, funcionales y sociales.
- Desarrollar la autoestima y favorecer un estado psicoafectivo adecuado.
- Evitar o retrasar institucionalizaciones definitivas no deseadas o desaconsejables.
Objetivos dirigidos a la familia cuidadora:
- Proporcionar tiempo, descanso, orientación y asesoramiento.
- Dotar de conocimientos, habilidades y desarrollar actitudes que contribuyan a mejorar la calidad de los cuidados dispensados a la persona mayor.
- Prevenir los conflictos familiares relacionados con el rol de los cuidadores.
- Reducir el riesgo de claudicación en los cuidados hacia el mayor.
Objetivos dirigidos a los profesionales del Centro:
- Proporcionar, desde la formación continua, conocimientos, habilidades y actitudes que aseguren la dispensación de una atención integral cualificada.
- Reducir el estrés generado, desarrollando para ello estrategias para su prevención y dotando de habilidades para su manejo.
- Favorecer un clima social propicio para generar interacciones positivas, posibilitando con ello un sentimiento de satisfacción laboral.